El dinero, es el único amigo que tiene el hombre, es el papel de colores, caras, escudos y cuños, que da el poder y control de todo lo que se quiere disponer.
"AQUÉL QUE NO SE IMPLICA Y MANIFIESTA, YA HA SIDO VENCIDO EN CUALQUIERA DE SUS BATALLAS".
Lo peor que puede tener un sistema, una sociedad, es un gobierno corrupto y endeble, respondiendo a intereses de multinacionales y personajes de guante blanco, son estos los que realmente mueven los hilos en todas las sociedades, son esa minoría que posee el cien por ciento del dinero que circula a nivel mundial y son los dueños absolutos de las mayores riquezas del planeta, a estos personajes jamás le vemos el rostro, son desconocidos para las clases sociales sin medios ni recursos.
La explotación entre unos y otros, forma parte desde hace siglos de la historia universal, lo más lamentable es que así seguirá siendo hasta el cambio de ciclo de la humanidad, de la tierra, pues los cambios del universo son imparables, todos los seres vivos, estamos ligados, unidos a estos cambios, surgiremos y desaparecemos al compás del movimiento de la tierra, de sus mares, sus glaciares y su naturaleza. Sin embargo no creo que la mentalidad humana tenga cambios relevantes con estos movimientos, porqué somos irrelevantes, pequeños, escasos, escépticos a todos los niveles, por tanto somos cobayas de los cambios.
No estamos hechos a la semejanza de *nada ni de nadie*, somos la semejanza de nuestra alma, de nuestro karma, de nuestra cultura, de nuestros pensamientos y valores, de nuestra codicia, nuestra ignorancia, estamos conectados por un chip en nuestro sentido auditivo, que llega a nuestro cerebro y lo procesamos acorde a nuestras capacidades psicológicas, a ese coeficiente de inteligencia que varía entre unos y otros, sin embargo nos define en la selva de los humanos.
Asentimos, aceptamos, obedecemos, cumplimos y somos guiados, dominados por aquellos que además de su poderío, son capaces de influenciar y superarnos en astucia.
Seguimos con esperanza al nuevo "PROMETEO", culpando al anterior de las consecuencias negativas que causó, continúaremos atados a cadenas mentales de nuevas y dudosas oratorias.
"SOMOS LOS CULPABLES, DE NUESTRA FALTA DE RAZONAMIENTO".